Hace un par de días alguien vió en mi la adultez y se emocionó.
Al valorar el paso del tiempo, se vio ante su propia vejez y buscó en su memoria su juventud.
Se vió de mi edad, evaluó su vida como por un segundo, y lloró.
Entre las cosas que dijo me guardo en mi mente lo siguiente:
"... traten de formar buenas familias. No importa de qué manera sea, formen una familia y cuidenlá. No traten de vivir a través de sus hijos lo que no pudieron ustedes. Y por sobre todo, no sean infieles... ¿Saben cuándo se es infiel? Cuando no se le deja a la otra persona vivir sus sueños..."
Y acá me encuentro yo. Dando mis primeros pasos como adulto. Con un futuro lleno de proyectos y de sueños. Y aunque parezca tonto, me siento más preparado después de esas palabras. Yo que tengo una concepción apasionada del amor ... dar la vida por la otra persona... no me tengo que olvidar de ser fiel a mi mismo y a mis sueños, por más estrafalarios que sean, son parte de mi... soy yo.
miércoles, 9 de diciembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

me gusta todo... pero me quedo con lo de los sueños estrafalarios, y no solo porque me encante la palabra, sino porque creo que también los tengo.
ResponderEliminaresperemos que estrafalario no sea contrario a posible.
nos vemos. abrazo.