Y si caminando, ves que alguien te saluda a través del cristal
sonríele, si así lo deseas
pero jamás, jamás te detengas a conversar.
Podrías crear la oportunidad de que lo atraviesen.
Y una vez dentro, no habrá puertas ni paredes que protejan este recinto.
Y sin límites, este lugar dejará de existir.
martes, 6 de octubre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario