Siempre leíste las palabras que escribía
letra por letra reclamabas
el remitente no eras, repetía
pero poco te importaba
Poco a poco dejé de escribir
intentando aminorar tus molestias
solo para encontrarme
que despertaba otras de tus bestias
Y una por una se iban sumando
formando un coro infernal
maullaban, gritaban, gruñían,
vomitaban la triste realidad.
Brea cubriendo nuestros pies,
azufre rondando por nuestras narices.
¡BASTA de esta situación!
¿no te harta no estar felices?
Entonces tomo una lapicera
doy rienda suelta a las palabras de mi corazón
ríos y montañas fluían por la tinta
todo para encontrarme con un enorme NO.
Había recortado palabras de todo el mundo,
pensado y repensado las oraciones.
Hilado en fino cada coma y cada punto
pero no se encontraba dentro de tus pretensiones.
Primero te las apropiabas y ahora las rechazas.
No te preocupes, yo ya no me preocupo.
Ya preparé mis maletas, ninguna lleva orgullo
pero tampoco llevo nada tuyo.

creo que es la primera vez que leo poesía, perdoname que lo diga, amateur, y que la leo por completo.
ResponderEliminarno leo mucha poesía y, de lo que leo, poco entiendo. pero esta me pareció que tenía un buen ritmo... se dejó leer facilmente. bien por ella.
la línea final le hace mucho honor al título. me encanta.
saludos.